EL GARBANZO PELIGROSO y LOS 43 NORMALISTAS DESAPARECIDOS DE AYOTZINAPA

A veces no tenemos en cuenta la importancia de ser cuidadosamente selectivos con la literatura infantil. Lo primero que debemos entender es que hay que respetarla, porque no es un género menor. Nada que tenga como público a los niños, en la rama del arte que sea, es un género menor. Ellos se están formando, construyendo su perfil. Lo que escuchen y lean va a marcarlos.
Cuento con la suerte de tener un hermano que (entre otras cosas) se ha especializado en la literatura infantil. Esto me facilitó el acceso a una cantidad de autores interesantísimos cuando me tocó el turno de escoger libros para mi hijo. Además, él y sus primos tuvieron (y tienen aún) un espacio en la casa de su tío Mariano Medina donde hay libros exclusivamente para ellos.
Escoger lo que van a consumir tus hijos es fundamental y es un trabajo del que hay que hacerse cargo. No pretendas que escuchen y lean cualquier basura cuando son niños y que luego en la adolescencia o juventud como por arte de magia se conviertan en consumidores selectivos de literatura y música…. difícilmente suceda.
Recordé esto porque estuve grabando unas flautas, clarinetes y saxos para el disco de La Carreta, uno de los proyectos de este diversificado hermano mío.
Y me llamó la atención la letra de una de las canciones. La autora es nada menos que Laura Devetach, escritora y docente santafesina, cuya obra (prohibida durante la última dictadura militar en Argentina) ha sido dedicada principalmente a los niños.
Horas después de grabar esta canción estuve en la movilización que se hizo en DF desde el Ángel al Zócalo por los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa y me dió mucho gusto ver como a las múltiples organizaciones que marchaban se fueron sumando familias con niños. Niños que están viendo y participando de la realidad de un país que es de ellos. Una realidad que deseamos cambiar.
En este mundo en que preguntar, denunciar, imaginar, crecer, desear y cantar te hace peligroso al punto de que te desaparezcan (otro día hablamos del peso de la palabra “desaparecer”) comparto con ustedes la letra de
EL GARBANZO PELIGROSO
Letra: Laura Devetach. Música: Alberto V. Gambino (h).

Si escondido debajo de la cama
Un garbanzo se hace el misterioso,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo se deja el pelo largo
Y además es inquieto y es mimoso
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo se pone a hacer preguntas
Y lo cierto se hace más dudoso,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo es el sol en miniatura
Y no cobra interés por luminoso,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo no deja que lo coman
porque crece, madura y esas cosas,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.
Si un garbanzo pasea en bicicleta
y se ríe del coche más lujoso
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué? Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo te mira bien mirado
Y al mirarte te sabe de memoria,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué?Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo no quiere que haya guerra
porque el mundo en paz es más hermoso,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué?Porque… es un garbanzo peligroso.

Si un garbanzo parece en la palmera
pero canta y apunta al mentiroso,
es mejor mirarlo desde lejos.
¿Por qué?Porque… es un garbanzo peligroso.

Es un garbanzo peligro,
¿si?
Es un garbanzo peligros,
¿no?
Es un garbanzo peligroso,
¡mmmh!
Shh…Pumm!!!